Cuando estaba haciendo mi título me solía escapar al Starbucks a estudiar, leer, escribir y trabajar. No se por que (en verdad si se, pero me da un poco de lata escribirlo) de repente me dió por dibujar en las boletas que recibía por comprar mi café.





Ya no voy tanto. Pero hoy fui y decidí retomarlo ni nada más ni nada menos que con la llama que arde!
Saludos!
